Y esta soy yo

¡Qué difícil es hacer una presentación de una misma!

¿Qué puedo deciros de mí, sin que caiga en la exageración de mis virtudes y en la ocultación de mis defectos? Yo siempre lo advierto: aparentemente estoy un poco loca, pero… ¡cuidado con los locos, pues en su locura encontraréis algo de verdad!

Que soy romántica, ya lo sabéis. Que además escribo… bueno, lo que me dejan las Musas…

No siempre he escrito, pese a que llevo años soportando a las Musas, que me mostraban día tras día mil historias que plasmar.

Estudié Ciencias Empresariales por conveniencia, que no por vocación. Sé que debería haber estudiado Historia, pues me apasiona, pero me dejé sucumbir por una salida laboral relativamente fácil… Sí, en esa época era una jovenzuela inmadura e inexperta de cómo va el asunto éste de vivir.

¿Cómo empecé en esto?

La culpa la tiene “un libro tan malo de cuyo nombre no quiero acordarme”. Pues bien, en esas que estaba yo leyéndolo – o intentándolo -, mientras no paraba de despotricar contra la editorial que había incurrido en la insensatez de publicarlo, vamos, poniéndolos a todos a parir, cuando un diablo, ese que insiste en ocupar mi lado izquierdo y ponerme a mi soberbia y a mi prepotencia en su sitio, me pregunta:

– Si tan lista te crees, ¿por qué (co…nes) no escribes tú una novela, eh? Anda, anda, a ver si tienes co…nes, gafotas (En esa época todavía no me había operado de la hartá de drioptias que tenía encima).

Como siempre, no le hice mucho caso, porque este demonio además de ser un incordio está un poquito mal de la cabeza e intento no escucharle, pero sembró en mí una pequeña semilla de curiosidad.

Recordé que ya en el instituto mis profesores me felicitaban por mis trabajos, e incluso por la forma de redactar los exámenes (sencilla, directa y sarcástica, solía decir de mí Carmen de Literatura), así que un buen día, y después de mucho pensarlo, dejé mis miedos-dudas-vengayacomovoyyoaescribirunanovela – a un lado y…

Y de pronto encontré mi verdadera vocación, aquella que, por primera vez, me llenaba por completo pese a los sinsabores con los que más tarde me fui encontrando (y por los que todavía tengo que pasar).

Podría decir mil cosas de mí – algunas buenas, otras no tan buenas, y muchísimas malas -, pero creo que lo más importante que debéis saber de mi es que mi cometido en esta vida es que vosotros disfrutéis con mis pequeños -. y grandes -, desvarios, tanto o más como yo lo hago creándolos.

Porque vosotros sois mi fuente de inspiración y mi fuerza para seguir adelante.

Y ahora, tras la ñoñada llorona, deciros que estoy aquí para lo que se precise y que siempre intentaré sacar un minutejo – o dos – para vosotros.

¿Dónde me encontraréis?

Bueno, en mi perfil de face (que es dónde más suelo parar): Laura Nuño

o bien aquí:

lalanuno@hotmail.com

o aquí:

@lalanuno

Y, sin nada más que añadir, hasta aquí la parrafada.

Aquél que quiera comentar algo, que hable ahora o que… lo haga cuando pueda 😉

Besines, mil. Ya sabéis; del alma.

Laura Nuño (Lala para vosotros)

Anuncios